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Por el derecho de las mujeres a no ser prostituidas

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post-384-mi-cuerpo-no-tiene-precioLa prostitución es el eterno debate tabú. Ese terreno pantanoso en el que nadie ha querido entrar. La legislación es inexistente, situando esta dolorosa realidad en una situación de auténtica alegalidad. Las escasas ordenanzas municipales dictadas en ciudades como Barcelona, lejos de proteger a las mujeres han buscado recluirlas en clubes o pisos, para preservar la pulcritud de la ciudad. Y con esta reclusión, mayor invisibilidad y brutalidad.
¡Ya está bien! ¡Es suficiente! Hablemos claro: la prostitución es una de las más antiguas, perversas y terribles manifestaciones de violencia machista, de violencia contra las mujeres. De extorsión, superioridad masculina, misoginia y absoluta feminización de la pobreza. La prostitución es, sobre todo, el rostro más duro y cruel de la pobreza femenina.

La prostitución no es libertad sexual, es superioridad masculina. Es el poder del hombre frente a la mujer sumisa y violentada. Es la compra-venta de mujeres, de sus vidas.

Siempre se ha dicho que no hay consenso dentro del movimiento feminista en torno a la prostitución y yo, que jamás pondría o quitaría la etiqueta feminista a nadie, me cuesta tanto creer que una persona feminista pueda defender que la explotación, la compra-venta de mujeres y la feminización de la pobreza puedan regularse…
Hay quienes han ido más allá e incluso hablan de “trabajadoras del sexo” y “empresarios del sexo”. ¡Qué eufemismos tan hirientes para hablar de proxenetismo y violencia machista! Les hacen todo el trabajo a ellos: a los prostituidores y a los extorsionadores.

Me cuesta tanto creer que una persona feminista pueda defender que la explotación, la compra-venta de mujeres y la feminización de la pobreza puedan regularse.

Hablamos, en muchos foros, de la necesidad del empoderamiento femenino. Inclusive el lema de ONU Mujeres es Empoderando a las mujeres, empoderando a la humanidad. Sin embargo, ¿cómo empoderamos niñas si lo que perciben día a día es que comprar y violentar mujeres es algo que sale muy barato? ¿Cómo enseñamos a los niños que tienen que respetar a las mujeres si ven que con 20€ en el bolsillo se compran? Nadie pone en duda que la coeduación y la educación en valores de igualdad son fundamentales para construir sociedades igualitarias y libres de violencia, pero jamás lo conseguiremos si las mujeres, sus cuerpos y sus vidas siguen teniendo precio.
Hasta que la sociedad no entienda que la prostitución no es un problema laboral sino un problema de derechos humanos, habrá quienes sigan hablando de regulación.

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