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Complicidades masculinas  

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En demasiadas ocasiones en los medios de comunicación escucho a los hombres condenar los asesinatos machistas con mucha contundencia. Y me alegro cada vez que los escucho. Suelen ser políticos cuando asesinan a alguna de sus convecinas o algún que otro presentador de informativos que, cunado da la noticia del asesinato de una mujer o la violación grupal de mujeres, se le nota la rabia e, incluso en algunos momentos, la deja ir llegando a ser “políticamente incorrecto” en los calificativos que dedica al agresor o al asesino. No voy a negar que me alegra.

Pero salvo honrosas excepciones, ¿Dónde están los hombres?, ¿Dónde sus denuncias de estos asesinatos, violaciones etc.?, ¿Dónde están sus voces de condena contundente ante chistes machistas, imágenes que denigran o cosifican a las mujeres? No, no están, salvo, insisto, honrosas excepciones.

Y no están, porque significaría renunciar a sus privilegios y eso no nos gusta a nadie.

Significaría, además, romper con las complicidades tejidas con otros hombres con los que compartir privilegios y salirse de un sistema que se sostiene gracias a esos privilegios y al sostén y protección que entre ellos se procuran.

Y lo vemos claramente en la aplicación de leyes sobre delitos cometidos contra la integridad física o emocional de las mujeres cuando siempre hay alguien que cuestiona las voces femeninas para favorecer las masculinas.

Lo vemos también en la difusión de ese mismo tipo de noticias y en cómo las mujeres, incluso con las que tienen responsabilidades públicas, en algún momento son calificadas en base a sus atuendos y no a sus buenas o malas praxis. Y eso nunca ocurre con los hombres.

También lo vemos en mas manifestaciones y declaraciones contra el sistema prostitucional en donde las voces de los hombres, prácticamente en su conjunto, desaparecen. No conozco ni a un solo hombre que reconozca haber consumido mujeres y, sin embargo, el Estado Español es el mayor consumidor de mujeres de toda Europa y el tercero del mundo. Las complicidades masculinas en este tema en concreto son, al menos para mí, alarmantes.

La hipocresía de la negación del consumo de mujeres esclavas sexuales de los proxenetas, junto con el disfrute de sus privilegios de uso y disfrute propio sin importar para nada ni el deseo ni el gozo de las mujeres prostituidas, es el máximo exponente de esos privilegios que antes mencionaba.

Y esos privilegios cuentan con demasiadas complicidades, incluso femeninas como para permitir que se acabe el hecho de poder consumir mujeres esclavas al gusto. Esas complicidades están en todas partes. En la política, en la economía, en los medios de comunicación, en los centros de trabajo, insisto, en todas partes, por eso es tan difícil conseguir la abolición del sistema prostitucional.

Un ejemplo, el pasado 28 de mayo se convocó una gran manifestación por la aprobación de la ley por la abolición del sistema prostitucional y la televisión pública estatal dedicó apenas treinta y siete segundos a informar. Al contrario, ocurrió con la final de la Champions League masculina que, literalmente, se “comió” prácticamente todo el informativo del mediodía.

Otro ejemplo, el exlíder de Podemos, esa formación chupiguay que pretende aprobar una ley que nos borre a las mujeres como sujetos políticos específicos, borrando incluso la propia palabra “mujer”, si, ese exlíder reconvertido en tertuliano y comunicador de máximo nivel, se permitió descalificar con una foto previa a la manifestación feminista, la propia manifestación feminista. Si, así pretenden que las mujeres les votemos en las próximas elecciones. Lo tienen muy claro, al menos con mi voto…

Como podemos ver, el mantenimiento de los privilegios masculinos no entiende de clases sociales ni de lógicas políticas. Los defienden siempre y a capa y espada. Sean de donde sean.

También y afortunadamente, las feministas seguimos sumando voces y fuerzas al movimiento que ellos pretenden ningunear, desprestigiar y eliminar si fuera posible. Pero lo tienen bastante crudo, bastante crudo, porque la lucha feminista, al ser universalista y solidaria va mucho más allá de los deseos individuales e insolidarios. Esa es nuestra fuerza.

Viva ahora y siempre la fuerza del movimiento feminista. Por que fueron somos, y porque somos serán. Siempre!!!

 

1 COMENTARIO

  1. Mis consideraciones se ajustan a reales situaciones, a riesgo de padecer reiteradas restricciones a las mismas.
    a) {La hipocresía de la negación del consumo de mujeres esclavas sexuales de los proxenetas, junto con el disfrute de sus privilegios de uso y disfrute propio sin importar para nada ni el deseo ni el gozo de las mujeres prostituidas, es el máximo exponente de esos privilegios que antes mencionaba.}
    Pues, los procesos intelectuales carecen en sí de calidad, salvo en lo que respecta a las excitaciones placientes y desplacientes concomitantes, que deben ser mantenidas a raya, como posibles perturbaciones del pensamiento. Para prestarles una cualidad quedan asociados en el hombre con recuerdos verbales cuyos restos cualitativos bastan para atraer sobre ellos la atención de la conciencia. La diversidad de los problemas de la conciencia se nos muestra en su totalidad en el análisis de los procesos mentales histéricos. “El hombre virtuoso se contenta con soñar lo que el perverso realiza en la vida” ¿Qué importancia ética hemos de dar a los deseos reprimidos que, así como crean sueños, pueden crear algún día otros productos? La irresoluble perversión y ambigüedad sexual del varón, responde a lo emergente de asociaciones originadas en las fases oral, sádico anal y fálica; un curso inevitable que la transexual ecuménica perversa civilización patriarcal no está dispuesta a alterar. El complejo de castración predomina guiando al varón desde la horda primordial, donde la “rebelión”, habría trasladado el poder a la “comunidad”, pero de los machos. Este juego “democrático” se justifica y está basado en el acatamiento a la ley del “padre”; macho primordial. En éste “balbuceo”, sobre una situación milenaria de sometimiento patriarcal, el feminismo (más del 50% de la humanidad), que deberá tomar el poder sobre el perverso varón, nos presenta un lineamiento positivo en el sentido de la vital y absoluta claridad de contemplar lo esencial de la fase oral, sádica anal y fálica en la educación del infante. Educación bajo el control absoluto de la mujer. No es menos notable el hecho de que en los ejemplos de sometimiento, abuso, violación, femicidio, etc., sea imposible para el propósito consciente, impedir el éxito de la irresoluble perversión y ambigüedad sexual del varón. Los poderes patriarcales avalan y legalizan la prostitución desde el origen de los tiempos y aquello que se opone a los propósitos del perverso patriarca, encuentra siempre una salida cuando se le obstruye el primer camino. Para dominar los efectos del perverso patriarcado es necesario algo más que “contra–resolución” igualitaria, es necesaria una labor psíquica que convierta los efectos del perverso patriarcado en una real igualdad.
    El sentido y la verdad del feminismo, es la derrota del varón; perverso irresoluble y ambiguo sexual
    Lo femenino es el camino
    Buenos Aires
    Argentina
    30 de mayo de 2022

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