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Ceguera partidista

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No me gusta nada criticar a mujeres con quienes globalmente comparto posiciones feministas, pero, a veces, no queda más remedio que recordarles que, en pro de salvaguardar el maltrecho “honor” de su partido, no pueden hacernos tragar cualquier pócima. Me refiero a la entrevista de Carmen Calvo en República el día 5 de este mes (https://www.republica.com/actualidad/carmen-calvo-nuestro-feminismo-es-muy-diferente-al-de-las-posiciones-que-mantiene-unidas-podemos-20220605-21521446906/).

Sé que algunas feministas (feministas auténticas, no de boquilla, feministas que han hecho mucho por el feminismo) siguen militando en el PSOE porque creen que pueden cambiarlo desde dentro o que, al menos, deben intentarlo. Es una opción que respeto.

Y, por supuesto, sé que el PSOE promovió leyes trascendentes y apoyó movilizaciones significativas que mejoraron la vida de las mujeres. No cuestiono tales evidencias ni voy a racanear mi reconocimiento.

Pero si se habla del aquí y del ahora, me sienta mal que una feminista, a fin de esconder las vergüenzas de su partido, intente que comulguemos con ruedas.

Así, Calvo asegura que “el feminismo socialista es muy diferente al que defiende Unidas Podemos”. ¿Ah sí? ¿Y en qué se nota? Porque, a ver, el PSOE está en el gobierno. En consecuencia, todo lo que emana (o no emana) del gobierno es su responsabilidad. No puede escudarse en “Yo solo pasaba por allí. Sí, algo intenté, pero no me dejaron…”.

si se habla del aquí y del ahora, me sienta mal que una feminista, a fin de esconder las vergüenzas de su partido, intente que comulguemos con ruedas.

Resulta curioso constatar que Irene Montero en sus tuits utiliza la misma excusa: “Oh, qué triste, cuánto lo lamento, mi más sentido pésame a la familia”, como si con ella no fuera.

Cuando Calvo dice: “Mi partido, el PSOE, siempre ha sido abolicionista”, lo primero que cabe preguntarle es qué entiende por siempre.

Porque, a ver, el PSOE gobernó desde el 1982 a 1996 (o sea catorce años, 11 de ellos con mayoría absoluta) y no solo no hizo ninguna ley que fuera en esa dirección, sino que, por el contrario, en 1995, siendo presidente  González y ministro de Justicia e Interior Belloch se despenalizó la tercería locativa. Bonita manera de ser abolicionista…

Luego, el PSOE volvió a gobernar desde 2004 a 2011 y tampoco en esos siete años dejó la más mínima constancia de su abolicionismo. Así es que repito ¿ese siempre de cuándo data? ¿O ser abolicionista es palabrería que a nada compromete?

¿Nos dice Calvo que, ahora, si en estos dos años y medio no han hecho nada es por culpa de UP? Pues cabe recordarle a Carmen sus propias palabras: el PSOE tiene muchos más diputados.

¿Y pretenden, acaso, redimirse con una ley que, lejos de ser abolicionista, es un parchecillo vergonzante que nisiquiera garantiza ningún derecho para las mujeres prostituidas ni penaliza a los puteros? Nosotras, las abolicionistas que no estamos cegadas por el amor al PSOE, afirmamos “Por sus actos los conoceréis”. Y punto.

Como es público y notorio, en el PSOE hay militantes y altos cargos que son pro trans, por prostitución, pro vientres de alquiler… es decir agresivamente antifeministas. Calvo lo justifica alegando: “Mi partido, desde que nació, ha tenido una gran vida de debate ideológico, lo que considero muy bueno. ¿Qué menos que lo haya con un temazo tan importante como el feminismo?”.

Me tuve que leer dos veces la frasecita para creérmela. O sea, como es tema importante, cabe todo ¿no? Yo creí que un partido medio serio, cuando aborda asuntos importantes, tiene un programa claro. Puede que, en aspectos menores o novedosos haya debate, pero, en temas fundamentales y que vienen de antiguo, las grandes líneas maestras están trazadas.

Es más, preguntamos: ¿en qué otros “temazos importantes” el PSOE admite que ciertos cargos con responsabilidad sostengan una cosa y otros su contraria? ¿En qué otros asuntos clave el PSOE no mueve ni una ceja cuando algunos militantes insultan y agreden pública y persistentemente a otros/as militantes?

Como es público y notorio, en el PSOE hay militantes y altos cargos que son pro trans, por prostitución, pro vientres de alquiler… es decir agresivamente antifeministas.

No es riqueza de debate, es permisividad pura y dura. Y esa permisividad no se funda en la importancia del tema sino justamente en lo contrario: “Vale, que se saquen los ojos si quieren. Como partido intentaremos capear el temporal, no vaya a ser que vengan mal dadas y tengamos que recoger velas…”.

Pero, claro, mientras, el gobierno no es neutro: hace o deja de hacer, practica una política u otra. Y así, vemos que apoya y promueve la ley trans, avala siniestros protocolos educativos de las comunidades donde gobierna, no considera urgencia social atajar con medidas concretas la violencia misógina…

Y ya, el colofón lo pone Carmen Calvo cuando le preguntan por el indulto a María Salmerón. Practica un vergonzante surf y termina diciendo: “Luego hay cosas que se pueden y cosas que no se pueden hacer, y las que topan con la legalidad son más difíciles”.

Aquí confieso que me invade la indignación. A ver, Carmen, que no hablamos de un asunto abstracto y “difícil”, hablamos del destrozo de la vida concreta de una mujer y de su hija. ¿De verdad una feminista, frente a semejante violencia institucional puede opinar con esa liviandad? ¿Y puede, luego, dormir tan tranquila? ¿Una feminista?

1 COMENTARIO

  1. Mis consideraciones se ajustan a reales situaciones, a riesgo de padecer reiteradas restricciones a las mismas.
    a) {Sé que algunas feministas (feministas auténticas, no de boquilla, feministas que han hecho mucho por el feminismo) siguen militando en el PSOE porque creen que pueden cambiarlo desde dentro o que, al menos, deben intentarlo. Es una opción que respeto.}
    Pues, un penoso conflicto que la mujer padecería sería; ¿Cómo admitir que el patriarcado es el padre, el hermano, el compañero, el dirigente, el ecuménico, etc., y que en esta regla no habría excepción? Como corporación política partidaria desde la izquierda a la derecha el PSOE, es una definida estructura machista, que permite una participación “sesgada” a lo femenino.
    b) {Como es público y notorio, en el PSOE hay militantes y altos cargos que son pro trans, por prostitución, pro vientres de alquiler… es decir agresivamente antifeministas. Calvo lo justifica alegando: “Mi partido, desde que nació, ha tenido una gran vida de debate ideológico, lo que considero muy bueno. ¿Qué menos que lo haya con un temazo tan importante como el feminismo?”.}
    Pues, deberíamos tomar la totalidad del discurso transexual ecuménico perverso patriarcal y no enfrentarnos, entre nosotros, con sus parcialidades, todo lo contrario, utilizarlo con todos los enfoques del feminismo como evidencia de los “trucos” e hipocresía de quienes ejercen y son dueños del poder para desmantelarlos. La transexualidad, la prostitución, los vientres en alquiler, etc., está en la impronta del transexual ecuménico perverso patriarcado manteniendo a lo femenino como mero objeto de uso.
    c) {Pero, claro, mientras, el gobierno no es neutro: hace o deja de hacer, practica una política u otra. Y así, vemos que apoya y promueve la ley trans, avala siniestros protocolos educativos de las comunidades donde gobierna, no considera urgencia social atajar con medidas concretas la violencia misógina…}
    Pues, ofrecer un historial de la transexual ecuménica perversa civilización patriarcal, acabadamente preciso y sin la menor “laguna”, supondría situarnos desde un principio, en condiciones muy distintas sin el psicoanálisis (Freud). Las crónicas de los críticos de la civilización y la cultura suministrados por el abanico de la “izquierda” a la “derecha”, suelen no procurar sino una imagen muy poco fiel del curso de la perversión del patriarcado como hoy imponiendo la transexualidad para desintegrar lo femenino, más del 50% de la humanidad. Naturalmente, iniciar una relación de igualdad con la mujer, haciendo que el varón se atenga al historial de la civilización y la de su carácter de sometimiento, y abuso sobre lo femenino, sólo conseguiríamos una afirmación de su lugar en el “universo” como destinatario “divino” y elegido, planteándonos enigmas hasta situarnos ante épocas totalmente oscuras faltas de toda aclaración aprovechable. La incapacidad del transexual ecuménico perverso patriarcado para desarrollar una exposición ordenada del recorrido de la civilización en cuanto la misma coincide con su irresoluble perversión y ambigüedad sexual, integra una gran importancia teórica para la ciencia de lo femenino.
    El sentido y la verdad del feminismo (la mujer) es la derrota del varón; perverso irresoluble y ambiguo sexual
    “El feminismo es única y absolutamente la mujer”
    Un travesti o un trans; no es una mujer
    El discurso de la acción femeninológica, de mi ciencia de lo femenino (Femeninologia), expone al varón frente a aquello que ha silenciado en el pasado; el fundamento agresivo que encubre con su hipócrita moral y ética patriarcal, que se demuestran insostenibles en el presente.
    Buenos Aires
    Argentina
    10 de junio de 2022
    Osvaldo V. Buscaya (OBya)
    Psicoanalítico (Freud)

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