“Cómo la Dama habló a Cristina de la Ciudad que debía construir y de cómo su misión era ayudarla a levantar las murallas y a cerrar el recinto de la ciudadela”
Christine de Pizan, La ciudad de las damas, 1405
Los relatos utópicos han sido, desde el que escribe Platón en La república, esenciales para crear un mundo mejor. Nuestra historia es hija de esos relatos que han creado realidades. Tomás Moro y Campanela, humanistas en el siglo XVI, escribieron sobre un mundo ideal, tolerante con las religiones y en las que no había desigualdad. La ciudad de las damas, escrita por Christine de Pizan, era una ciudad donde solo vivían mujeres para sostenerse entre ellas. No olvidemos que fueron muchas las comunidades de mujeres religiosas las que permitieron que muchas de ellas se formaran intelectualmente pues la otra opción era tener hijos hasta morir en un parto. La Revolución francesa y el avance de la ciencia permitieron que esa sociedad utópica estuviera cada vez más cerca. Hoy tenemos que seguir creyendo en la utopía porque en una sociedad donde las novelas distópicas son tan frecuentes, ante esta revolución tecnológica que nos desconecta de forma tan corpórea, se hace necesario inventar nuevas formas de vida que son a la vez antiguas e imprescindibles para poder crear nuestros vínculos afectivos, trascender nuestro ego y acercarnos a la felicidad. Tenemos que seguir creyendo en las posibilidades de una vida mejor para la humanidad y todo empieza por el lugar en el que habitamos.

Conversación entre María y Rafaela en 2031
(Contexto) La crisis de la vivienda y la desigualdad económica que produce este sistema económico y el uso de muchas casas para el turismo crea una situación de incertidumbre y caos que saca la gente a la calle a manifestarse durante los meses del verano del 2026. En enero de 2027 se aprueban leyes que permitirán usar ciertos espacios para crear comunidades con familias vulnerables. Una de ellas será la ciudad de Perlora. Fue creada en 1952 por el arquitecto Federico Somolinos. Primero se construye un hotel con 90 habitaciones y después construirán hasta 174 chalés con 273 apartamentos. Se convirtió en una ciudad residencial también llamada Ciudad de vacaciones. Es una ciudad de plazas y espacios verdes situadas al lado del mar. Había oficinas, bares, comercios, una capilla, biblioteca y lo más interesante, salones y comedores comunes. Llegaron a hospedarse 2000 personas a la vez, además de 200 trabajadores que venían en el tren. Lo interesante aquí es que estas casas no tienen cocina y por tanto podemos usar los espacios comunes para comer, cocinar y relacionarnos.
Los trabajos comunitarios y la relación frecuente entre personas reducen esta epidemia de soledad e individualismo que nos ahoga. La gente se siente más útil trabajando para los demás y relacionándose para solucionar problemas.
Vistas de las playas de Perlora
La Residencia ‘Jacobo Campuzano’ a finales de la década de los 50
Estamos en 2031en Londres, Rafaela, profesora de Dibujo y antigua amiga de María vive en Perlora desde 2028 y quiere contarle a su amiga, profesora de español en Londres, su experiencia en esta ciudad.
Según Rafaela, en Asturias había un grupo de Madres Cuidadoras de Asturias que tenía en mira esta ciudad de vacaciones para poder residir allí unas semanas en verano y poder adaptar las playas para las personas con discapacidad. Había 10 familias monoparentales que tenían un hijo con discapacidad a cargo. Un grupo de casas fue adaptado y renovado para que ellas empezaran a vivir allí, esto sería en 2027.
Las casas se arreglaron y se tuvieron en cuenta los criterios de construcción al estilo passivhouse, casas con determinados criterios de construcción y ventilación que evitaban el gasto energético. Los jardines y los espacios comunes se mejoraron para ser accesibles a todos los habitantes que estaban por venir. 173 casas con 274 apartamentos, lo que significaba 274 grupos de convivientes. Todo esto puso en marcha las mejoras de la ciudad residencial al completo y se mejoró el transporte. En 2026 se crearon nuevas líneas de tren en Asturias. Se vincularon muchas zonas con trenes que se dividían en diferentes vagones según el número de personas que hubiera. Se conectaron muchos pueblos y villas del este y oeste de Asturias.
De 2027 a 2029 fueron llegando otro tipo de familias. Muchas de ellas con mujeres como únicas cuidadoras. Más adelante vinieron familias con situaciones complicadas y beneficiarias del Ingreso mínimo vital. Inmigrantes, familias con una situación económica precaria, personas mayores de 70 años, etc.
Es una de esas veces en que un ambicioso proyecto se dirigía a gente con poco poder adquisitivo para vivir de una forma más comunitaria y responsable con los demás. Hoy Perlora es un ejemplo de convivencia y la prueba de que hay formas de vida que nos acercan a la felicidad. Teniendo en cuenta que el ser humano necesita a los demás para desarrollarse y es la relación con el otro lo que permite su autoconocimiento, la conciencia de sus límites y sentirse feliz cuando puede ser útil a los demás. Tampoco olvidemos que son los espacios colectivos donde es posible que nos relacionemos de forma corpórea. El templo, el agora, La boulé, fueron los espacios donde los griegos pensaron nuestra civilización y desde hace 25 siglos, por mucha innovación tecnológica que haya, seguimos siendo parte de una naturaleza corpórea y seguimos necesitando mirar al otro a los ojos para que nos sienta y nos entienda y así comprometernos de verdad con el fin de llegar a acuerdos reales.
SEGUNDA PARTE. DESCRIPCIÓN DE LA COMUNIDAD ARMONÍA EN PERLORA
A continuación, escribo el diálogo que María y yo mantuvimos para poder explicarle cómo es la nueva ciudad de Perlora.
María: ¿Cómo es allí la situación actual? ¿Cómo se organizan?
Rafaela: Con relación a los que trabajan fuera de la ciudad se trasladan en tren. Que se comunica con los sitios donde tienen que ir a trabajar. Ya sabemos que de 2025 a 2027 se hicieron más líneas de tren en Asturias que llegaban a los pueblos más alejados. Trenes eléctricos que no hacían ruido y eran muy estables. Se separan en vagones según la gente que necesiten. Aquellos que no trabajan fuera y ocurre en varias familias o grupos de convivientes, tiene un Ingreso mínimo que les permite pagar los gastos de luz, agua, comida y alquiler etcétera. El alquiler va de los 50 euros a 300 según las condiciones económicas de las familias. Aquellos que no trabajan se organizan para hacer trabajos dentro de Perlora, arreglar jardines, preparar la comida, reparar muebles, ventanas y puertas, etc. Aquellos que estén capacitados pueden ofrecer talleres de arte, música, pintura de lo que hablaremos más adelante.
María: Y aquellas familias que tienen personas con diversidad funcional ¿Cómo se arreglan?
Rafaela: El grupo de Madres Cuidadoras de Asturias, que se había unido para mejorar su situación, consiguió cambiar junto con otros grupos en España y la ayuda de subvenciones de la CEE la situación de Ayuda a domicilio para toda la población española.
Se hicieron reformas muy importantes. Aumentó la ayuda a domicilio, mejoraron los sueldos de las auxiliares. Las madres de dependientes de larga duración se consideraron profesionales, reciben un sueldo y tienen ayuda psicológica. Les ayudan auxiliares del programa de Ayuda a domicilio. Asimismo, se cambiaron algunas actividades para que su trabajo sea más eficiente con los usuarios y menos fatigoso para ellas. Los cuidados permanentes requieren turnos de 6 horas por especialistas además de las ayudas que reciben de personas de la comunidad. Estos cambios se producen entre 2025 y 2026 pues era esencial reconocer estas cuidadoras para que tengan una vida y salario dignos. La ciudad de Perlora está adaptada totalmente, los caminos, las casas, el acceso a la playa. Perlora es un ejemplo de pueblo sostenible y adaptado a la diversidad funcional de las personas. Los niños y adultos que tengan algún tipo de TDAH o TEA (autismo) caminan mucho al lado del mar y si es posible se bañan. Esto permite la relajación de los músculos y el sistema nervioso evitando muchas crisis nerviosas. Los autistas y muchos otros trastornos mentales tienen en las playas una situación natural sensorial que les ayuda de muchas formas. Hemos visto grandes mejorías en personas que tienen estos trastornos.
María: ¿Cómo son los horarios de comida y de ocio?
Rafaela: En el salón comedor común siempre hay comida disponible que preparan. Algunos alimentos son de huertos que tenemos en la zona sur. Lechugas, tomates, cebollas, pimientos, patatas…etc. La comida termina a las 16 horas y después de una hora ya empiezan los talleres de ocio que duran hasta las 10 de la noche. Las cenas empiezan a las 8 y terminan a las 10:30. Los profesores de los talleres suelen vivir en Perlora, algunas de ellas son personas desempleadas que pueden dar un taller o ayudar (todas las personas en Perlora tienen un sueldo porque trabajan fuera o un salario social porque están desempleadas pero que en Perlora hay trabajos para ellos y hay mucho que hacer). Por la mañana hay talleres de baile, gimnasia y senderismo. Contamos con un camino que va de Perlora a Gijón y cruza por otras playas, siempre al lado del mar. El mar relaja y nos oxigena. Después de las cuatro hay varios turnos de talleres. Hechos para pequeños y adultos. El lunes hay taller de pintura, los martes hay taller de cerámica, construcción y escultura. Los miércoles se hace la asamblea y hay un taller de filosofía política y gestión de conflictos. Los jueves hay talleres de canto, música y baile. Los viernes y sábados de tarde siempre hay fiestas de música y baile y está la otra opción de taller de lectura. Tenemos una biblioteca amplia y variada donde los únicos dispositivos que se permiten son los libros electrónicos sin notificaciones ni publicidad para ayudar a la concentración en el estudio y la lectura, algo esencial para poder leer libros. Tratamos de utilizar varios instrumentos musicales en los talleres y en las veladas después de la cena. La vida sin música es un error, ya lo dijo Nietzsche.
María: Es interesante el taller de Filosofía política, puedes explicármelo un poco más. Rafaela: Dentro de una convivencia de unas 1000 personas se necesita una eficaz gestión de conflictos. Sara, la que imparte este taller, tiene estudios en Filosofía y Psicología social y nos ayuda a entender y resolver los conflictos. Hay personas sin trabajo que aquí se han preparado como mediadores, son unos 100. Los mediadores ayudan en las asambleas. Hay una asamblea general una vez al mes y asambleas vecinales que son una vez a la semana. En ellas se trata de arreglar los conflictos que surjan, los trabajos necesarios y la ayuda a las personas que lo necesiten. En principio hay que tener en cuenta ciertos valores de convivencia. Tenemos algunas normas…
- Sé amable y comparte.
- Una sonrisa y unas palabras amables mejorarán la vida de todos.
- Sé responsable en tu trabajo. Mejorará la vida de todos.
- Escucha y habla sin mirar el teléfono móvil
- Tiende una mano
- Valores como la generosidad, la bondad, la honradez, la justicia no están de sobra, son esenciales
Durante las comidas y cenas repartimos citas y preparamos temas para hablar: Valores, dilemas morales, debates, etc… El diálogo y la comunicación cara a cara es esencial para entendernos.
María: ¿También hay biblioteca?
Rafaela: Nuestra realidad y nuestra identidad se basan en los relatos. Por eso damos mucha importancia a la lectura y a la escritura. Hay una biblioteca en donde no hay acceso a internet para ayudarnos a entender mejor lo que leemos. Ya lo decía Desmurguet en su libro Más libros y menos pantallas y también Katherine L’Ecuyer en Educar en el asombro. La lectura exige concentración para poder comprender más adelante textos complejos y hacer que podamos estudiar en el futuro. En la biblioteca hay también talleres de lectura en voz alta y escritura. Donde aprendemos a vocalizar y a escribir diferentes géneros literarios.
María: ¿A qué os dedicáis los fines de semana?
Rafaela: Los fines de semana son más libres, pero para los que se quedan siempre hay baile y música en las tardes. También hay un grupo de pintura que va a las playas más cercanas y otro grupo que hace senderismo.
https://unfuturoparaperlora.blogspot.com/2014/01/avance.html
María: ¿Y el transporte en la isla?
Rafaela: Está adaptado para caminar, ir en bicicleta y hay bicicletas eléctricas con carritos que pueden llevar a adultos y niños con problemas de movilidad. También se está construyendo un minitranvía, El perlorín, que recorrerá todas las zonas de Perlora hasta Gijón. También está adaptado para que las personas con poca moilidad puedan ir en él. Aquellos que tengan problemas de visión podrán escuchar una descripción y poemas sobre el mar.

María: ¿Qué ocurre con los dispositivos digitales?
Rafaela: Sabiendo las consecuencias que han tenido las redes sociales tras la pandemia del Covid 19 y los efectos que las redes sociales han tenido en adolescentes, seguimos las pautas que en 2025 se aplicaron en Europa. También tenemos en cuenta el libro de Katherine L,ecuyer Educar en el asombro. Los Smartphones están permitidos solo en mayores de 18 años. Antes tienen relojes y móviles en los que solo pueden comunicarse con personas allegadas y amigos. Estos dispositivos permiten saber la ubicación de los niños y llamadas a sus familiares y amigos, nada más. En las casas hay ordenadores en zonas comunes, no en las habitaciones de los menores. Comentamos a los progenitores que es preferible que sus hijos tengan talleres artísticos en donde se relacionan con chicos de su edad a que se aíslen jugando a videojuegos. Tras los estudios de 2023 y 2024 se ha sabido que la gran epidemia de ansiedad y trastornos depresivos se debía al uso indiscriminado de las redes sociales en menores. Restringimos el uso de videojuegos en las salas de ordenadores. Realmente, todo lo que hacemos aquí es en beneficio de las personas, es preferible que los menores hagan talleres artísticos, lean y hagan trabajos que ayuden a los demás, algunos pueden cuidar a niños pequeños, regar jardines, ayudar en el comedor, cocinar, poner la mesa, etc.. Los mediadores nos ayudan a controlar un poco el tema en cuestión, los miércoles se hace reunión con los grupos de convivientes de la calle para tener en cuenta los trabajos que hacemos, si estamos de acuerdo o si preferimos hacer otro tipo de tareas. Lo interesante aquí es que los niños no quedan solos. Pueden estar afuera jugando juntos, si algunos padres tienen que trabajar, hay guarderías de 0 a 3 años y además tienen de ayuda a otros niños mayores o personas dedicadas a ellos dentro del grupo de desempleados. Las personas mayores no se sienten solas tampoco. Pueden pasear, ir a las zonas comunes, y siempre hay personas que puedan escucharlas o ayudarles. Somos una gran familia.
María: ¿Cómo se organiza la comida?
Rafaela: Además de tener 10 cocineras profesionales que viven allí con sus familias hay 20 personas que nos ayudan. Tenemos turnos para que a todos los convivientes les toque ayudar una vez al mes. Partiendo de los 14 años todos pueden ayudar a preparar la comida, servirla y limpiar después. Hoy en día, en todas las familias limpiamos y fregamos todos los días. Imagínate el tiempo que te ahorras aquí cuando solo tienes que dedicar un día al mes para ayudar en la cocina. Depende de si trabajas o vas a estudiar hay distintos turnos entre el desayuno, la comida y la cena. Y siempre hay fruta y zumo natural disponible además de pan y galletas.
María: Cuéntame, ¿Como sería la rutina diaria de un adolescente de 12 años?
Rafaela: Vamos a hablar de Lucía, una chica de 11 años que conocí. Se levanta para desayunar en el comedor comunitario que está muy cerca de su casa. Tenemos comida de los huertos y cercanías y evitamos cereales con azúcar y bollería industrial. Toma el tren que le lleva al colegio con sus compañeros de Perlora. Vuelve en el tren tranvía a comer en el salón comunitario. Descansa y puede hacer sus deberes. Lo ideal es que los niños empiecen a tener un hábito de estudio de media hora a una hora al día. Después puede elegir en caminar, ir en bici, taller artístico, una hora de video juegos, solo una hora al día. Y lo que es más importante para ella, salir con sus amigas y amigos en los parques y playas de Perlora. Todos los menores tienen un reloj con geolocalización. Lo importante es el juego libre, la sobreprotección no ayuda. Nos basamos en los últimos estudios tras el daño que han hecho las redes sociales y el uso indiscriminado de internet en menores al evitar que los menores no se relacionen y no estén en contacto con la naturaleza. Aquí lo tienen todo, lo más esencial para una vida feliz. Educación, tiempo libre, juegos con sus compañeros, espacios naturales, arte, el mar y siempre hay alguien que se puede hacer cargo de ellos, ¿Qué más se puede pedir?
María: ¿A quién se le ocurrió la idea? ¿De dónde vienen los fondos?
Rafaela: Los fondos vienen del Principado de Asturias, de todas formas, se reduce al mínimo el gasto energético y se consigue que muchos empleados puedan trabajar en jardines, reparando casas, cuidando a personas de tal forma que puedan especializarse y poder trabajar en otros lugares. Se evita que la gente esté ociosa y jugando a videojuegos, siempre hay cosas que hacer, cuidando, ayudando o reparando cosas. Por este motivo hay pocos problemas de ansiedad y depresión. La ayuda inmediata del otro, el contacto con la naturaleza y los trabajos manuales evitan las situaciones de ansiedad o depresivas. La idea parte de este grupo de Madres cuidadoras que pedían casas especializadas para sus hijos dependientes. Hay además unas 20 casas que están adaptadas para ellas por si quieren venir a descansar unos días. Esto, la mejora del transporte, el aumento de contratos que se hizo en los auxiliares de Ayuda a domicilio, las subvenciones que se ofrecían a comunidades ecológicamente sostenibles permitieron que este proyecto saliera adelante. Era una pena que esta ciudad quedara abandonada sabiendo que ese espacio podría ayudar a tanta gente.
María: ¿Cómo ves el futuro de esta ciudad?
Rafaela: De momento lo veo bien, veo a la gente feliz y con ilusión. Lo más importante es que ves a las personas conectadas, ayudándose entre ellas, hablando para encontrar soluciones. Perlora es un ejemplo de humanidad teniendo en cuenta muchas variables que lo permitieron. Ojalá que puedan hacerse más ciudades así o al menos poder rehabilitar los espacios que tenemos.


