Idus de marzo 2022: las jóvenes feministas toman el relevo

Silvia Carrasco
Silvia Carrasco
Profesora Titular de Antropología Social. Departamento de Antropología Social y Cultural. Universidad Autónoma de Barcelona

Aún de resaca emocional por el innegable éxito de las movilizaciones del 6M y del 8M de 2022, que no he podido disfrutar en la calle por la maldita pandemia, me gustaría compartir algunas consideraciones sobre lo que hemos logrado, en qué punto estamos y cómo abordar los retos pendientes.

Vamos a empezar por recordar lo más importante: quienes sigan repitiendo que las feministas somos cuatro viejas nostálgicas que no entienden el signo de los tiempos, o incluso peor, que somos unas odiadoras de gente con identidades oprimidas a quienes pretendemos negar derechos, saben que mienten y por partida triple. No hay más que ver las imágenes de las concentraciones y manifestaciones de estos días en todas las ciudades. Somos muchas más que cuatro y somos abrumadoramente jóvenes, muy jóvenes. Estamos muy formadas y tenemos muy claras todas las reivindicaciones de la agenda feminista, con pancartas de toda calidad y manufactura que detallan con gran precisión e ingenio lo que sabemos y lo que queremos.

Estamos mucho más allá de la indignación que sacó a miles de mujeres a las calles en 2018 a causa de la sentencia de “la manada” y que en 2020 la ministra, haciendo ya sus pinitos narrativos en posmodernidad vacua, convirtió en el androcéntrico y limitadísimo lema “Sola y borracha quiero llegar a casa”. No, ya no estamos allí. Ahora ya no hay debate que se nos resista ante nuevos mantras ridículos que pretenden hacernos tragar como “trabajo sexual”, “sindicatos de putas”, “cuerpos menstruantes”, “cuerpos gestantes”, “violencias” sin mencionar a las mujeres que las sufrimos, “transfeminismo”, “mujeres con pene”, “feminismo inclusivo”, “mujeres cis” … que se supone que somos nosotras, unas privilegiadas, asesinadas por el hecho de serlo cada semana sin tregua, por poner solo un ejemplo incontestable. Debates que ganaríamos por goleada si tuviéramos el espacio que nos corresponde para hacer oír nuestra voz y del que somos excluidas como si no fuéramos ciudadanas.

Cuando proclamamos que EL FEMINISMO ES ABOLICIONISTA es porque hemos comprendido el intento de suplantación y usurpación de las manifestaciones oficiales con fines totalmente contrarios a los derechos de las mujeres y, por lo tanto, en las antípodas de la igualdad y la emancipación que antes definía a la izquierda. Contra tal artimaña recordamos que el feminismo es abolicionista de todas las opresiones y hacemos bien.

Pero también cuando gritamos que estamos HARTAS estamos politizando: si hay un grito propio de la cuarta ola debe ser este el que mejor la resume. A fin de cuentas, lo del Abolicionismo y otros palabros lo entendemos las que estamos en el ajo, pero nadie más, porque sin espacios de transmisión intergeneracional asegurados, cada generación debe empezar casi de cero. He visto estos días a buenas mujeres que acuden cada 8M a manifestarse apuradas entre aboli, abolu, evolu… Lo de Hartas, en cambio, es universalmente inteligible y nos une sin importar situación o condición. Un acierto comunicativo que debemos a las compañeras de la Plataforma 7N contra la Violencia. Hartas de todo lo vivido y hartas de todo lo incumplido. Hartas de la estafa y el menosprecio de ambos partidos del gobierno de coalición que tiene la desfachatez de autoproclamarse “el más feminista de la historia”.

Y cuando nuestras jóvenes, formadas, organizadas y sin miedo salen a las calles, alzan la voz en sus círculos de amistades, en institutos y universidades, en sus lugares de trabajo, en sus redes sociales, y se unen por decenas diariamente al movimiento feminista… sabemos que esto es imparable. Y hemos logrado, además, que se hable de nosotras, aunque en parte sea debido a las agresiones que hemos sufrido y a la tendencia a dar publicidad a lo que se interpreta como peleas de moños por parte de la prensa.

Pero hoy, 9 de marzo de 2022, sigue en pie la ofensiva del patriarcado neoliberal sin inmutarse, bien financiada y más que instalada en los partidos y los sindicatos, y de ahí, en las leyes; en todo el sistema educativo y en el sanitario; en los medios de comunicación públicos y privados, y en las redes sociales que tienen en su objetivo a la infancia y la juventud. Y se han infiltrado en las instituciones que logramos arrebatar a los poderes para desarrollar políticas feministas, pervirtiéndolas completamente. Desde ahí resignifican toda la agenda (la prostitución es trabajo, la ovodonación es altruismo, los vientres de alquiler ayudan a cumplir “derechos” de otros, la violencia machista es parte de una fobia múltiple, la hormonación es el derecho humano a ser quien realmente eres…) y ya como autoridades legislan contra nosotras, desde Madrid y en todas las CCAA, y nos persiguen a través de aquellas mismas instituciones, por activa y por pasiva. Por eso nos hemos concentrado y manifestado también CONTRA LA VIOLENCIA INSTITUCIONAL.

Organizar estas manifestaciones masivas y sensibilizar previamente sin descanso allí donde hemos podido llegar, desde que sufrimos la gran decepción de este gobierno que muchas votamos, ha sido posible gracias a la generosidad, la responsabilidad, la paciencia y la conciencia política feminista de muchas mujeres sin poder alguno. Es necesario hacer un nuevo esfuerzo para evitar que nos venza el agotamiento y la desazón ante las dificultades que todo ello conlleva.

El éxito de estos días no es nuestro objetivo sino nuestro medio, la energía para seguir. Entre nuestras tareas urgentes, a cortísimo plazo porque la legislatura se acaba, hay que darle la vuelta a esta situación. La primera, lograr que se apruebe la Ley Abolicionista del Sistema Prostitucional presentada hace más de un año al gobierno por la Plataforma Abolición Prostitución a la que estamos adheridas decenas de organizaciones. La segunda, derogar la instrucción de 2010 que permite inscribir bebés gestados por mujeres pobres explotadas fuera de España. Y la tercera, y no por ello menos importante, enviar definitivamente el Anteproyecto de Ley Trans a la papelera de la historia de la ignominia. A medio plazo, tenemos más de 40 leyes vigentes por revisar y derogar para revertir la penetración ideológica transgenerista y pornificadora en la mayoría de las CCAA, que partidos y sindicatos de todo el espectro político han aprobado y apoyado contra las mujeres y contra el Estado de Derecho. Nuestra lucha es internacional y parece que solo el feminismo está interpretando bien el alcance de sus claves.

Nuestras jóvenes, afónicas y eufóricas hoy, no merecen triunfalismos ingenuos ni tentaciones sectarias que lastren su empuje, sino humildad, unidad y entendimiento. Y, en cualquier caso, estamos avisadas: ellas ya son la mayoría del movimiento feminista y no les toman el pelo. Un orgullo, compañeras. Y muy buenos augurios.

 

Silvia Carrasco
Silvia Carrasco
Profesora Titular de Antropología Social. Departamento de Antropología Social y Cultural. Universidad Autónoma de Barcelona

Comentarios

  1. Mis consideraciones se ajustan a reales situaciones, a riesgo de padecer reiteradas restricciones a las mismas.
    a) {Pero hoy, 9 de marzo de 2022, sigue en pie la ofensiva del patriarcado neoliberal sin inmutarse, bien financiada y más que instalada en los partidos y los sindicatos, y de ahí, en las leyes; en todo el sistema educativo y en el sanitario; en los medios de comunicación públicos y privados, y en las redes sociales que tienen en su objetivo a la infancia y la juventud. Y se han infiltrado en las instituciones que logramos arrebatar a los poderes para desarrollar políticas feministas, pervirtiéndolas completamente. Desde ahí resignifican toda la agenda (la prostitución es trabajo, la ovodonación es altruismo, los vientres de alquiler ayudan a cumplir “derechos” de otros, la violencia machista es parte de una fobia múltiple, la hormonación es el derecho humano a ser quien realmente eres…) y ya como autoridades legislan contra nosotras, desde Madrid y en todas las CCAA, y nos persiguen a través de aquellas mismas instituciones, por activa y por pasiva. Por eso nos hemos concentrado y manifestado también CONTRA LA VIOLENCIA INSTITUCIONAL.}
    Pues, en marzo de este año 2022 no se puede obviar que, estamos en una situación mundial, que posee una evidencia y contundencia donde el olvido de lo aprendido, lo leído, lo visto, etc. es altamente contagioso, pues el olvido colectivo es, en realidad, un fenómeno de la psicología de las masas (Freud). Aplicándolo, hoy, en lo mediático en el transcurso de esta situación mundial observamos, que el narcisista paranoico transexual ecuménico Nuevo Orden Mundial del patriarcado induce, con cifras imprecisas, alteradas, confusas, etc., con técnicas y métodos psicológicos utilizados a nivel mundial, con una analogía virósica “OMICRONADA” y “UCRANIA” que permite mantener el carácter tendencioso de nuestros recuerdos a un insospechado campo, que nos aterroriza destrozando lo logrado por el feminismo, más del 50% de la humanidad. Desde el principio del año 2020, mediante una analogía virósica, el narcisista paranoico transexual ecuménico perverso Nuevo Orden Mundial del patriarcado logró que lo construido en el marco civilizado se derrumbara económicamente y socialmente, con lo efectivo de un campo de reclusión, aislándonos con el confinamiento, la distancia social, enfrentados a nuestros pares, amistades incluso integrantes de nuestras familias, etc. ¿Qué estamos haciendo acá, frente al poder globalizado del narcisista paranoico transexual ecuménico perverso Nuevo Orden Mundial del patriarcado? Debemos considerar que, mundialmente, hoy, nos impone una lógica con la “OMICRONADA y “UCRANIA”, en la actividad personal imposibilitando a lo femenino, de eludir los efectos de esa lógica impuesta: Una gran simulación en la que son expertos los integrantes de la política/seudocientífica del mismo. Nos engañan con la verdad. Todos los políticos/seudocientíficos, todos los días.
    Nuestra imaginación labora siempre con sujeción a algún modelo; el poder de lo femenino, ese es el camino; más del 50% de la humanidad.
    Quienes se adjudican representar el psicoanálisis en el orden mundial y local, debieron evaluar, precisamente, el proceso iniciado al comienzo del año 2020 en el programa del poder global sobre la masa planetaria en el Siglo XXI.
    Hoy, ya es tarde.
    Osvaldo V. Buscaya (OBya)
    Psicoanalítico (Freud)
    9 de enero de 2022
    Buenos Aires
    Argentina
    *Femeninologia
    *Ciencia de lo femenino

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Síguenos en redes

Últimos artículos

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver Política de cookies
Privacidad