Humilde comentario a las palabras del gran filósofo

Pilar Aguilar
Pilar Aguilarhttp://pilaraguilarcine.blogspot.com.es/
Analista de ficción audiovisual y crítica de cine. Licenciada en Ciencias Cinematográficas y Audiovisuales por la Universidad Denis Diderot de París. Lee el blog de cine de Pilar Aguilar: http://pilaraguilarcine.blogspot.com.es

Leo una entrevista a Paul. B. Preciado, (https://www.elconfidencial.com/cultura/2022-04-21/paul-b-preciado-filosofia-entrevista_3411430/) quien, según la entrevistadora, Paula Corroto, “se ha convertido en uno de los filósofos más importantes del mundo con respecto a las teorías de género y la sexualidad”. ¡Nada menos que del mundo mundial!

Dice Preciado:

Porque el paradigma de la diferencia sexual y la taxonomía racial que lo acompaña es un sistema de representación que se inventó con el capitalismo colonial en el momento de la expansión colonial del XVI que se instala en el XIX y que es el entramado invisible de la estructura patriarcal.”

O sea, que hasta el siglo XVI de nuestra era no había paradigma de la diferencia sexual, ni, parece ser, estructura patriarcalO sea, no en Gilgamesh (creado entre los siglos XVIII y XVII antes de nuestra era), ni en La Ilíada (entre el siglo VIII y VI antes de nuestra era), ni en la Biblia, ni en El Corán…

¡Qué digo!, ni en toda la historia de Egipto, de Grecia, de Roma… ni en la Edad media, el Renacimiento… por no hablar de las culturas y naciones asiáticas, americanas o africanas…Ni los incas, ni los mayas, conocían esa cosa tan fea del paradigma de la diferencia sexual…  

Y lo mismo puede afirmarse sobre la taxonomía racial y estructura patriarcal

Son nuestras mentes pervertidas las que interpretan el pasado de manera torticera: Abraham un hombre, Ulises, otro, Penélope una mujer (y que, encima, se tira veinte años bordando y esperando), Jesús y los apóstoles, hombres; María, mujer; Nefertiti, mujer; Julio César, hombre; Aristóteles, hombre…, Isabel de Castilla, mujer; el Cid, hombre… Y así hemos ido deformando la historia, “atribuyendo” a sus figuras algo que no existía… Y resulta que “el paradigma de diferencia sexual y la taxonomía racial que lo acompañatiene apenas cinco siglos…

Sigue Preciado: “En el siglo XVI y XVII no había diferencia sexual en el carné, pero lo que sí había era la pureza de sangre que uno acarreaba toda su vida. Ah ¿pero había carné en el siglo XVI o XVII? me objetaréis quelo del carné es metafórico… Vale, entonces ¿en Toledo, en Sevilla o en León (donde nació Preciado) en el siglo XIII o en el XV, todo el mundo sabía si sus vecinos tenían pureza de sangre, pero no si eran hombres o mujeres? Por no saber no sabrían ni quién los había parido, ni con quién se casabanDeduzco que el Conde Lucanor, cuando escribió la “Historia del mancebo que casó con mujer brava”, no hablaba de su época, era unvisionario futurista que describía cómo sería el mundo tres siglos más tarde.

Añade el “gran filósofo” que “Cuestionar el binario supone cuestionar también el privilegio de los hombres heterosexuales blancos sobre las mujeres, sobre las mujeres trabajadoras, las mujeres trans…”. Uf menos mal que los negros, los chinos, indios y los homosexuales se salvan…

Añade Paul: yo creo que deberíamos luchar por la abolición de la inscripción masculino/femenino en todas las gestiones administrativas. Porque si eliminamos esta inscripción todas las otras luchas caerían por su propio peso.

Pero no me digáis que no es maravilloso que baste con decir que no hay dos sexos para que la opresión y el privilegio masculino, se acaben. Claroya nadie violaría porque violan los hombres y violan a las mujeres, pero, si en la partida de nacimiento no pusiera nada… Imposible saber quién debe violar y a quién… Imposible saber quién debe hacer la cena o cuidar al anciano, quién tiene que depilarse y así sucesivamente… Es más, se acabaría con esas espantosas cifras de pobreza, subempleos y paro femeninos…

Y las feministas sin enterarnos… unas atrasadas que seguimos exigiendo que se conozcan las cifras segregadas por sexos para, luego, reclamarmedidas que palien la desigualdad o la violencia machista. ¿No es mucho más fácil este método de Paul? Si no se segregan los datos por sexos, automáticamente, el paro femenino no puede ser mayor que el masculino. Y no solo eso: se acaba de un plumazo con la violencia machista ¿Es una idea brillante o no?

Pero no me digáis que no es maravilloso que baste con decir que no hay dos sexos para que la opresión y el privilegio masculino, se acaben

Claro que, me diréis, en el carné de identidad tampoco figura si eres rico o pobre y, sin embargo, no se ha eliminado el hecho de que existan unos y otros y no ha caído por su propio peso el dominio de los primeros sobre los segundos ¡qué raro! ¿no? ¿Esto de no mentar algo a fin de que desaparezca solo funciona con el sexo y el patriarcado?

Después, Preciado pasa al ataque: En el contexto español, tenemos también esas dos fuerzas que se oponen, tenemos esa revolución más feminista y tenemos los movimientos conservadores y neoconservadores que, de manera compleja, no solamente están en la extrema derecha y la Conferencia Episcopal, sino también dentro del feminismo con un feminismo conservador absolutamente antitrans, anti trabajo sexual, etc.” Y añade: “Eso habla de que hay también un feminismo de extrema derecha. Decir feminista en sí mismo ya no quiere decir inmediatamente ‘progresista’. Como en todo movimiento, hay un feminismo conservador, colonial, blanco, supremacista, y hay un feminismo transformador, trans, etc.

Al leerla, entro en un mar de dudas: soy blanca, pero, ¿por qué Preciado,no? Soy supremacista y soy colonialista… ¿en qué se basa para afirmarlo?

Como me opongo a la prostitución soy de extrema derecha. Aunque, quizá no del todo pues me da igual que Paul se hormone hasta las cejas. Solo me molesta pagarlo yo… yo, que llevo siete meses esperando cita con el oftalmólogo, porque así está la sanidad…  

Luego, Preciado tiene la genialidad de comparar una operación de nariz con la amputación de senos o con la “construcción” de una vagina a partir de un pene… Sí señora (perdón por lo de señora). Dice Preciado que ha luchado “por el derecho de cualquier cuerpo a definir el uso social y político de sus órganos.

Claro. Y, por eso, debemos aceptar, por ejemplo, la compraventa de órganos: si alguien quiere hacer ese uso social y político de su riñón o de su córnea para hacerse con un dinerito ¿le vamos a negar ese derecho?

Hay frases de Preciado que no puedo comentar porque no las entiendo (debe ser que no soy suficientemente moderna), por ejemplo:Creo que el ámbito de transformación social que tiene lugar en la ley no agita el espectro de la lucha.” Agitar el espectro de la lucha…

Y no, no me asombra no estar de acuerdo con ella, me asombra el nivel…

Madre mía…

Pilar Aguilar
Pilar Aguilarhttp://pilaraguilarcine.blogspot.com.es/
Analista de ficción audiovisual y crítica de cine. Licenciada en Ciencias Cinematográficas y Audiovisuales por la Universidad Denis Diderot de París. Lee el blog de cine de Pilar Aguilar: http://pilaraguilarcine.blogspot.com.es

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