Inicio 1Portada Reivindicando las raíces del feminismo

Reivindicando las raíces del feminismo

1
299
tree silhouette on white background. Vector illustration.

El feminismo radical surge en los años sesenta para reivindicar las raíces del feminismo. El nombre radical se debe a que invoca el carácter fundamental o esencial, la raíz del feminismo. Así que cuando hablamos de feminismo radical no nos referimos a ninguna clase de extremismo, sino al retorno a la concepción primigenia del feminismo como teoría política y movimiento por la emancipación de las mujeres, que propugna por el reconocimiento de la igual dignidad y humanidad de mujeres y hombres; y, por tanto, de la garantía al ejercicio de derechos y libertades para unas y otros en igualdad de condiciones, como se reconoce en la Constitución y todas las Declaraciones de Derechos consagradas en la normativa internacional vigente.

Según las teóricas feministas, el origen de la opresión de las mujeres halla causa en el patriarcado. Y a éste se le define como el sistema construido y organizado por los hombres para detentar el monopolio del poder político, económico, social, sexual, religioso y cultural, fundado en la creencia de la superioridad de los hombres, con base en la cual han justificado desde tiempos inmemoriales la subordinación de las mujeres.

El feminismo radical es la respuesta al patriarcado aún vigente en nuestras sociedades, pues el sistema histórico de relaciones de poder entre hombres y mujeres, donde los primeros se sitúan en la posición de dominio, subordinando a las mujeres a su autoridad y voluntad, no sólo sigue vigente, sino que en las dos últimas décadas ha logrado travestirse presentando como avances “feministas” cuestiones que son más bien retrocesos misóginos, que degradan y deshumanizan a las mujeres y, lo que es más grave, que ponen en peligro los avances sociales y legales logrados a lo largo del siglo XX. Entre tales amenazas se hallan las iniciativas legislativas que se están implementando en los Parlamentos, usurpando al feminismo en sus supuestas versiones de “feminismo liberal” y “transfeminismo”.

El denominado “feminismo liberal” no es una clase de feminismo, puesto que es la forma como el patriarcado capitalista se disfraza de progresista para justificar la explotación sexual y reproductiva de las mujeres, a través de su mercantilización, ya sea vía prostitución, pornografía, vientres de alquiler y todas las demás formas de comercialización de las mujeres que se han ido diversificando y extendiendo en lo corrido del siglo XXI, por las que las feministas radicales luchamos para que sean abolidas.

Y, en lo que respecta al denominado “transfeminismo”, tampoco es tal, porque el transgenerismo se funda precisamente en la reivindicación de la denominada “identidad de género”, y la consecuente negación del sexo como realidad biológica y categoría jurídica. Al ser la sexual la categoría legal donde se construyen los derechos de las mujeres y niñas, el “género” y la “identidad de género” resultan incompatibles con la categoría sexo y los derechos de las mujeres y niñas. Por esta razón, también somos abolicionistas del género.

Ante la deriva misógina en la que están inmersas los países occidentales, aminorando o anulando los derechos de las mujeres y niñas basados en el sexo, se hace necesario el impulso del feminismo radical como movimiento emancipador irreductible. Y es en este contexto que nace la asociación andaluza Feministas Radicales, organizada para trabajar en defensa de la agenda política de las mujeres y aportar nuestra contribución al Movimiento Feminista español en la lucha contra las diversas formas de opresión, violencia y discriminación que seguimos sufriendo las mujeres.

El lunes 24 de abril, a las 18 horas, será la presentación de Feministas Radicales en el Palacio Villapanés, en Jerez de la Frontera, en el que me honra compartir mesa con las lideresas activistas feministas Teresa Domínguez, Marina López y su presidenta, Oliva Aguilera. El acto estará amenizado por la cantante Danubia Gómez, que nos deleitará con canciones que honran a las mujeres, y podrá seguirse en nuestros canales de Youtube e Instagram.

Os invitamos a acompañarnos y a que luchemos juntas por avanzar en la emancipación de las mujeres y niñas. ¡Viva la lucha de las mujeres! ¡Viva el Feminismo Radical!

 

 

 

1 COMENTARIO

  1. Es Delito de Lesa Humanidad el enriquecimiento en la gestión gubernativa de los “representantes”, el fraude sobre el Estado, el abuso sobre la niñez, la trata, el proxenetismo, el travestismo y sus consecuencias, como toda violencia de género.
    “Las fuertes resistencias contra lo femenino no serían de índole intelectual, sino que proceden de fuentes afectivas; la irresoluble perversión no sublimada y ambigüedad sexual del varón que posee la decisión final en éste esquema, donde lo masculino sigue siendo la ley”. Osvaldo Buscaya
    a) {Según las teóricas feministas, el origen de la opresión de las mujeres halla causa en el patriarcado. Y a éste se le define como el sistema construido y organizado por los hombres para detentar el monopolio del poder político, económico, social, sexual, religioso y cultural, fundado en la creencia de la superioridad de los hombres, con base en la cual han justificado desde tiempos inmemoriales la subordinación de las mujeres.}
    Pues, en el curso de la evolución de la transexual ecuménica perversa civilización patriarcal, tenemos la oportunidad de percibir cuales son las “virtudes humanas” que han dado lugar a tantos descubrimientos científicos a lo largo de la historia. Genéricamente hablando la transexual ecuménica perversa civilización del varón, se encuentra en la etapa más avanzada de la evolución; fundamentalmente, a partir de la adquisición del lenguaje y de una visión más detallada del mundo externo y de su mundo interior a través del psicoanálisis (Freud). Todo esto, sumado a su capacidad imaginativa, ha dado lugar a los grandes descubrimientos y teorías emitidas por la transexual ecuménica perversa civilización patriarcal desde hace más de 300 años, pero ajustándose a una estricta ética que repudia e invalida a la mujer; es decir la mitad, como mínimo, de la sociedad, en todos los tiempos. Mujer como ser irrelevante, para la transexual ecuménica perversa civilización del varón, cunde, por donde se mire. Y cuanto más y mejor se mire, se verá que se multiplican los escenarios donde ella irrumpe, la desconsideración de la mujer y la propia y encubierta subestimación, femenina, se complementan necesariamente, y enlazadas, ellas acentúan las sombras que oscurecen el panorama social de nuestro tiempo. La moral de la transexual ecuménica perversa civilización del varón en la instancia de su superyo, como heredera de la influencia paterna adscribe importantísimas funciones, que encontramos en el sadismo masculino al reflejarse en la obligada imposición sobre la mujer a un rol pasivo masoquista.
    b) {El denominado “feminismo liberal” no es una clase de feminismo, puesto que es la forma como el patriarcado capitalista se disfraza de progresista para justificar la explotación sexual y reproductiva de las mujeres, a través de su mercantilización, ya sea vía prostitución, pornografía, vientres de alquiler y todas las demás formas de comercialización de las mujeres que se han ido diversificando y extendiendo en lo corrido del siglo XXI, por las que las feministas radicales luchamos para que sean abolidas.}
    Pues, considerar la “cambiante” conducta y carácter patriarcal transexual ecuménico perverso, constituiría un reconocimiento en dirección progresiva a sucesivas alucinaciones; esto es, son “ideas” transformadas en imágenes que corresponden, efectivamente, a regresiones: ideas “originales” de la castración en imagen de la mujer castrada, repudiada y despreciada en su reconocimiento genocida, abuso sexual, pedofilia, femicidio, “vientres de alquiler y todas las demás formas de comercialización de las mujeres que se han ido diversificando y extendiendo en lo corrido del siglo XXI”. Suprimir la castración, sería suprimir las “castradas”. Deseo del transexual ecuménico perverso varón que se potenciaría en cada percepción de la mujer.
    c) {Y, en lo que respecta al denominado “transfeminismo”, tampoco es tal, porque el transgenerismo se funda precisamente en la reivindicación de la denominada “identidad de género”, y la consecuente negación del sexo como realidad biológica y categoría jurídica. Al ser la sexual la categoría legal donde se construyen los derechos de las mujeres y niñas, el “género” y la “identidad de género” resultan incompatibles con la categoría sexo y los derechos de las mujeres y niñas. Por esta razón, también somos abolicionistas del género.}
    Pues la “reaparición” de la percepción, de la castrada, es la realización del deseo de superioridad transexual ecuménico perverso masculino “en lo que respecta al denominado “transfeminismo”, tampoco es tal, porque el transgenerismo se funda precisamente en la reivindicación de la denominada “identidad de género”, y la consecuente negación del sexo como realidad biológica y categoría jurídica”. Carga psíquica completa de la percepción; estado primitivo del aparato psíquico en el que éste sendero sea recorrido de tal forma que el deseo, mencionado, culmine en una “alucinación”. La satisfacción del transexual ecuménico perverso “irresoluble y ambiguo sexual”, no se verifica y la necesidad perdura haciendo equivalente constantemente la carga interior a exterior como una psicosis alucinatoria, que agota su función psíquica en la “conservación” del objeto deseado como castrado. El acto de pensar del transexual ecuménico perverso varón, no sería otra cosa que la sustitución del deseo alucinatorio de su fálica superioridad. Resulta pues, perfectamente “lógico” ésta modificación del proceso psíquico “acostumbrado” en la transexual ecuménica perversa civilización patriarcal, durante milenios, que hace posible la “vitalidad” en una dirección ideológica de la moral, ética y valores que impone la “irresoluble perversión y ambigüedad sexual del varón”.
    Señalo en mi Ciencia de lo femenino (Femeninologia) cuanto tenemos que aprender, sobre la estructura de la relación de la mujer con la verdad como causa, en la imposición del transexual ecuménico genocida perverso patriarcado incluso en las primeras decisiones de la simiesca horda primitiva.
    El sentido y la verdad del feminismo (la mujer) es la derrota del varón; perverso irresoluble y ambiguo sexual
    “El feminismo es única y absolutamente la mujer”
    Un travesti o un trans; no es una mujer
    El discurso de la acción femeninológica, de mi ciencia de lo femenino (Femeninologia), expone al varón frente a aquello que ha silenciado en el pasado; el fundamento agresivo que encubre con su hipócrita moral y ética patriarcal, que se demuestran insostenibles en el presente.
    Buenos Aires
    Argentina
    27 de abril de 2023
    Osvaldo V. Buscaya (1939)
    Psicoanalítico (Freud)
    *Femeninología
    *Ciencia de lo femenino

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Configurar y más información
Privacidad