En estas fechas, todo el mundo aconseja libros para leer.
Pues no me voy a quedar yo con las ganas de aconsejar también uno: Morir de éxito. Los retos del feminismo en la era Trump, de Juana Gallego Ayala, editorial La Moderna.
¿Quién ha dicho que porque estemos de vacaciones hemos de diluir nuestra inteligencia? Yo creo que al revés: igual que aprovechamos la mayor disponibilidad de tiempo para hacer más ejercicio físico, debemos aprovecharlo para nutrir nuestras neuronas y robustecer nuestro pensamiento.
Este libro trata asuntos importantes, los aborda con rigor y con conocimiento informado. No estamos, pues, ante un “opinadero” sino que, por el contrario, estamos ante un análisis riguroso de la realidad que nos rodea. Pero, oh maravilla, para leerlo no exige sangre, sudor y lágrimas, porque Juana tiene una escritura admirablemente clara y, miel sobre hojuelas, con toques irónicos y agudos.
Ya sabemos que hay quien, aun tratando temas interesantes, no es capaz de hacerlo con nitidez, con prosa fluida, con vocabulario preciso y libre de excesos. Es más, hay quien te obliga a ir desentrañando una maraña de palabros -a veces medio inventados- aunque luego, al final, resulta que no ha dicho nada que no pueda resumirse en una frase (o, en el peor de los casos) que no sea una descomunal tontada.
Juana hace todo lo contrario: plantea asuntos complejos y, eludiendo por completo el simplismo y la frivolidad, los trata con rigor, basándose en una amplia documentación.
Cuando digo que los asuntos que analiza en este libro son complejos no exagero. Y, además, son asuntos que hoy en día constituyen el núcleo de los grandes debates sociales y de las grandes reivindicaciones del feminismo: la teoría queer y el transactivismo, la explotación sexual y reproductiva, la violencia contra las mujeres.
Estos son los ejes fundamentales, aunque igualmente aborda los secundarios, las ramificaciones y derivados que nacen de esos tres: el batiburrillo LGTBIQ+++, el neolenguaje, la pornografía y la hipersexualización de las niñas, la coeducación…
Eludo entrar en un comentario más pormenorizado de los temas porque no deseo hacer un “resumen” del libro ni caer en el aplauso después de cada capítulo ya que y por supuesto, estoy totalmente de acuerdo con los análisis que plantea Juana.
Con esta parca reseña, solo pretendo recomendaros e incitaros a que lo leáis. Y lo recomiendo con la seguridad de que me vais a agradecer este consejo.
Pasad un buen verano (pese al calor), descansad y aprovechad para fortalecer vuestra determinación feminista.
Nos vemos a la vuelta, con fuerzas renovadas para seguir peleando.
Es duro, sí, pero en este momento histórico, a nosotras, las feministas, nos toca aportar cordura y proponer un horizonte utópico de esperanza para la humanidad.
Y, en ese camino, el libro de Juana os/nos puede ser una gran ayuda.


