Un BASTA! que NO significa apoyar a Trump

Indomitable
Indomitable
Activismo inteligente. A veces con ironía, siempre muy en serio.
- Advertisement -

Alegrarse por la derrota de Harris no implica alegrarse por la victoria de Trump, a ver si nos dejamos de simplismos.

La administración Biden – Harris ha implementado políticas extremadamente misóginas que volatilizan los avances en materia de igualdad que las mujeres habían conseguido hasta la fecha.

Expulsar a las mujeres hasta de su propia definición para que los hombres puedan colonizarla y decir que lo son implica desterrar a las mujeres a un limbo en que las leyes y medidas creadas ex profeso para protegerlas de la desigualdad y de la violencia sexual no tienen ningún valor.

Al igual que ha pasado en otros países, la “izquierda” y el “feminismo” han sido colonizados, designificados y redefinidos por el trasngenerismo y sus transactivistas, y en un giro de 180º ahora promueven “orgulloses” políticas descaradamente misóginas y neoliberales. El por qué, como siempre, un #FollowTheMoney como una catedral. El transgenerismo tiene su cuna en el círculo de las universidades más elitistas de EEUU, (UCLA) y nace con el objetivo de crear un nuevo nicho de mercado para la industria clínico farmacéutica. El negocio de convertir menores sano/as en pacientes/clientes/consumidores de por vida.

Y cómo se consigue eso, para empezar convenciendo a sus clientes potenciales, menores vulnerables, de que algo tan intangible como tu identidad no es algo intrínseco a tu persona, sino un complemento más que casualmente tienen a la venta. A cambio sólo tienes que hipotecar tu salud de por vida.

Prometemos que con constancia en el pago podrás llegar a parecerte a lo que nunca serás. Obviamente no puedes salir a bolsa dejando en evidencia tan macabras y Mengeles intenciones. Habrá que enarbolar banderas que distraigan el espíritu crítico de la sociedad mientras alimentan su ego buenista. Habrá que propagar mantras absurdos para que a base de repetirlos esta acabe creyendo la estupidez de que el sexo se puede cambiar. Habrá que desactivar su racionalidad y activar su emocionalidad. Y así la campaña de marketing trasngenerista que induce, con ánimo de lucro, a menores no normativos a creer que son errores de la naturaleza a subsanar se envuelve en “derechos humanos”, “defensa de la diversidad”, “feminismo transinclusivo” y demás vaguedades para coartar cualquier voz disidente que señale la homofobia evidente en que si el niño te sale con pluma se la cortes y a llamarlo Jennifer, o la misoginia en llamar mujeres a los hombres y personas menstruantes a las mujeres.

Con este panorama, quienes encontrábamos en el feminismo y la izquierda la maquinaría, más o menos engrasada, más o menos efectiva para abanderar nuestras luchas, nos encontrarnos de repente rodeadas de una panda de adeptos de secta sexoplanista que nos exigen repetir dogmas ridículos, homófobos y misóginos si queremos seguir perteneciendo a lo que han convertido en un club de posmolerdos VIP.

Obviamente no acatar el nuevo dogma supone la expulsión inmediata del “lado correcto de la historia”. Lado correcto de la historia que como buenos posmobeatos se han auto agenciado. Lado correcto de la historia que permite a violadores cumplir condena en cárceles de mujeres, a boxeadores robar a medallas olímpicas a boxeadoras, a autoginéfilos enjabonarse el rabo en vestuarios femeninos, a cincuentones con peluca ocupar puestos reservados a mujeres en listas cremalleras o a travestis ganar premios a la mejor mujer, un varón. Lado correcto de la historia del que las mujeres con criterio y respeto por nosotras mismas y por las demás, obviamente, salimos despavoridas.

Así que sí, alegrase por la derrota de Harris no sólo es lícito, sino que es un sentimiento lógico y legítimo y eso NO significa apoyar a Trump, que es un misógino patológico y que va a arrasar con los pocos derechos que les han quedado en pie. Significa alegrase porque sienta un precedente, porque supone que por fin hay una masa crítica de votantes, demócratas en este caso, que despierta y dice BASTA.

Y dice BASTA justo dónde toda esta distopía misógina y macabra tiene su origen. Y dice BASTA porque quiere formar parte de quienes propiciarán su final. BASTA de anteponer los sentimientos de un porcentaje ínfimo de los hombres a los derechos y seguridad de todas las mujeres y venderlo como feminismo. BASTA de promover el rechazo al propio cuerpo en adolescentes para forrarse a costa de su vulnerabilidad y venderlo como respeto a su identidad. BASTA de caballos de Troya travestidos de diversidad.

BASTA DE TODA ESTA MIERDA. YA NO CUELA MÁS.

Como dato interesante del poder de no votar a quien te maltrata. Una de las primeras medidas de Biden al entrar en la casa blanca fue permitir a los hombres competir en competiciones deportivas femeninas, una de las primeras declaraciones del partido demócrata tras perder las elecciones es que están reconsiderando el tema. Trump no ha ganado las elecciones por méritos propios, las ha perdido el partido demócrata por sus deméritos.

Obviamente hay muchísimos factores que influyen en el resultado electoral, yo me centro en este en particular porque lo conozco en profundidad y porque no veo analistos dispuestos a analizarlo. FEMINISMO NO VOTA TRAIDORES. FEMINISMO NO VOTA MISOGINIA.

- Publicidad -

Comentarios

Síguenos en redes

Últimos artículos

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Configurar y más información
Privacidad