La decisión del COI, que reserva las categorías deportivas femeninas a las mujeres, supone un reconocimiento explícito de una realidad ampliamente documentada por la evidencia científica: la existencia de ventajas competitivas derivadas del sexo, que se mantienen a lo largo de la vida y que no desaparecen mediante intervenciones hormonales. Dichas ventajas colocan a las mujeres en una situación de clara desigualdad cuando compiten contra personas del sexo masculino, aunque se autoidentifiquen como mujeres.
Conviene recordar estas evidencias en las reacciones que con seguridad va a provocar la impecable decisión del COI.
Desde la Alianza Contra el Borrado de las Mujeres queremos poner en valor el trabajo sostenido que hemos desarrollado en los últimos años en el ámbito pedagógico, divulgativo e internacional. Desde la celebración en Madrid de la Primera Conferencia Internacional en defensa de las categorías deportivas femeninas (febrero de 2022), hemos contado con la participación de organizaciones, investigadoras y científicas de referencia que han contribuido a esclarecer, con rigor, las consecuencias de políticas deportivas que sacrifican los derechos de las mujeres.
Las campañas de divulgación en las que hemos participado han sido determinantes para aportar datos científicos sólidos que han permitido contrarrestar un relato que pretendía instrumentalizar el deporte como herramienta de validación de identidades, a costa de comprometer principios fundamentales como la igualdad de oportunidades y la justicia competitiva.
El análisis de Contra Borrado sobre la situación normativa en España ha hecho evidente que 15 comunidades autónomas han incorporado en su legislación disposiciones que obligan a permitir la participación en las categorías femeninas de varones que se autoidentifican como mujeres, generando un marco de desigualdad e inseguridad para las atletas. Si bien las primeras leyes LGTBI y trans autonómicas no hacían referencia a esa participación, a partir de 2015, se redacta una nueva generación de leyes que, siendo copias unas de otras, pivotan sobre la idea de la “identidad de género” lo que en la práctica deportiva implica permitir la participación de atletas de sexo masculino en las competiciones de las mujeres. [Ver tabla adjunta]
A la luz de la decisión del COI, que marca un cambio de rumbo significativo en el ámbito internacional y que es continuación de un cambio similar en varias federaciones deportivas, la Alianza Contra el Borrado de las Mujeres exige la revisión y modificación inmediata de todas aquellas normativas nacional y autonómicas que vulneran el principio de igualdad, equidad y seguridad en el deporte femenino.
Contra Borrado recuerda que el deporte debe ser un espacio de justicia, mérito y condiciones equitativas. La protección de las categorías deportivas femeninas no es una cuestión ideológica, sino una exigencia basada en la evidencia, en la ciencia y en el respeto a los derechos de las mujeres.


