Robin Morgan (1941-2026)

Isel Rivero
Isel Rivero
Una de las voces más originales de la poesía contemporánea.. Cofundó el instituto feminista Sisterhood is Global.. Su vida profesional se ha desarrollado entre la poesía y las Naciones Unidas.
- Advertisement -

 

Con enorme dolor recibimos el 5 de septiembre la noticia de la muerte de Robin Morgan solo dos días después de la de Gloria Steinem. La profunda tristeza que experimenté ante esta doble pérdida me ha impedido hasta ahora escribir estas líneas.

Robin fue una gran escritora y comprometida feminista. También poeta, articulista y editora, activista incansable, radical por la causa de las mujeres y, en contraste con Gloria, no tuvo la presencia mediática de su compañera de luchas, pero fue una mujer revolucionaria a través de la palabra, sus actos y su vida misma.  No hubo manifestación a la cual no estuviera en el podio explicando y motivando a su audiencia, tanto mujeres como hombres, a librarse del yugo patriarcal.

Robin fue amiga, hermana, compañera en letras, en la música, en la teoría feminista, una mujer verdaderamente renacentista, amante de John Donne el poeta místico inglés, todo William Shakesperare, de Virginia Woolf, y muchas otras escritoras qudesde sus obras nos abrían el espacio y la conciencia, como Mary Wollstonecraft. Su visión no solo se limitó al ámbito anglo americano cubierto plenamente en su primera antología “Sisterhood is Powerful” (la Sororidad es poderosa), sino que abarcó a la situación de las mujeres en todo el mundo en su segunda antología, “Sisterhood is Global” (La sororidad es global).  La primera antología removió y visibilizó la situación de las mujeres en los Estados Unidos dándole a ellas, las escritoras de todas las clases, etnias y razas, la palabra.  Este libro se calificó como manual de lucha, testimonio y punto de partida de la segunda ola del feminismo, conocida como “the second wave of feminism” ya que la primera había sido la lucha por lograr el voto.  La segunda antología abrió las compuertas a las mujeres desde Asia, África, Hispanoamérica y Europa, para que dieran testimonio de la verdadera situación de la mujer en sus respectivos países fuera de los estamentos tradicionales estatales.

Robin Morgan nació en enero de 1941.  Su madre y tías cuidaron su educación y muy pronto la condujeron a ser una figura mediática.  A los 5 años tenía un programa a nivel nacional en la radio y en 1949 pasó a la televisión CBS com niña precoz en el programa “Mama”, que se retransmitió hasta 1957.  No mucho más tarde descubrió su vocación como escritora después de unos años como Asistente Ejecutiva haciendo trabajo editorial en diferentes publicaciones.  En paralelo comenzó su vinculación con el movimiento para la igualdad racial, CORE (Congreso para la Igualdad Racial) y SNCC (Movimiento Coordinador de Estudiantes No-violentos). En 1970 saltó a la palestra como feminista en un artículo publicado muy famoso “Goodbye to all That “(Adiós a todo eso) y distribuido como manifiesto por RAT, una publicación de izquierdas que era dirigida por mujeres periodistas cansadas del sexismo en la prensa. Además, estuvo vinculada a otras organizaciones que se movilizaron contra la guerra de Vietnam.

Recordando esos tiempos compartíamos experiencias similares porque no importaba lo mucho que de izquierdas fueran, los hombres siempre te pedían que les prepararas café y mecanografiaras sus discursos.

Además, en esos años 60 del pasado siglo se vinculó con los movimientos más radicales de mujeres, “Women´s International Terrorist Conspiracy from Hell” (La internacional conspiración terrorista del infierno) y “New York Radica Women” (Las Mujeres radicales de Nueva York).  Con estos grupos organizó en 1968 una protesta en Atlantic City, New Jersey, contra el concurso Miss America por su objetivación del cuerpo de la mujer y su mercantilización. Esta protesta tuvo un gran impacto mediático pues las manifestantes tiraron a la basura del Casino – propiedad del entonces magnate Donald Trump- fajas, sostenes, rulos para el pelo, escobas y otros símbolos de la esclavización de las mujeres.  Allí se desplegó la primera enseña del movimiento diseñada por Robin, el símbolo femenino con un puño cerrado en medio del círculo y se proclamó el movimiento para la liberación de las mujeres “Women´s Liberation Movement.”

Allí se desplegó la primera enseña del movimiento diseñada por Robin, el símbolo femenino con un puño cerrado en medio del círculo.

 

En otra manifestación de 1970 frente a la sede de la conocida Grove Press fue encarcelada debido a la ocupación inédita del edificio. La motivación de tal acción fue la prohibición de la editorial a que se unieran sus empleados – en su mayoría mujeres- al sindicato correspondiente.  Desde las ventanas del edificio colgaron una bandera que declaraba “Grove Press liberada por mujeres para mujeres.”

En los primeros años de los 80 cuando me invitó a participar en la preparación de su nueva antología “Sisterhood is Global”, la Sororidad es Global, Robin propuso entre sus muchas ideas, que en los resúmenes históricos que llevaba cada pieza escrita por las activistas, en vez de titularlo His-tory fuera Her-story, acentuando el género del relato.  Esta Antología es la única obra de Robin que ha sido traducida al español como “Mujeres del Mundo”, gracias a la activista española Lydia Falcón.  Debo añadir que entre las antologadas se encontraban no solo Simone de Beauvoir, sino también Nawal El Saadawi y Fatima Mernissi, autoras ya conocidas por el lector/a español/a.

Para el lanzamiento de esta iniciativa organizamos una reunión internacional en la sede de Naciones Unidas de Viena, con varias invitadas a escribir para la antología. Entre ellas, además de Nawal El Saadawi y Fatima Mernissi, acudieron Germaine Greer, Devaki Jain, Slavenka Drakulic Ilic y Farida Allaghi.

A partir de la publicación de la antología “Sisterhood is Global”, se creó un “think tank” con las participantes y más tarde esta organización se convirtió en un centro de monitoreo y ayuda a las mujeres con respecto a sus derechos. Este paso fue fundamental en la intermediación con el Gobierno de Egipto para la liberación de Nawal El Saadawi, reclusa en la cárcel por su activismo.  Y hubo otros casos que este artículo no podría abarcar.

En estos años Robin se había desempeñado también como editora invitada en la revista MS creada por Gloria Steinem.  Gloria, viendo el enfoque novedoso de la internalización del movimiento que había propiciado Robin, la invitó a aceptar que fuera la editora en jefe de la revista y ella aceptó a condición de que la publicación no llevara anuncios. Según supe entonces la circulación de la revista aumentó considerablemente con este nuevo enfoque.

Otro de sus libros de más éxito con dos ediciones agotadas fue “The Demon Lover: The Roots of Terrorism” (El demonio amante: las raíces del terrorismo).  Este largo ensayo escrito desde una perspectiva feminista demuestra la capacidad de Robin en desmenuzar y ampliar nuestra visión sobre la violencia patriarcal y el crimen contra inocentes. Debo decir que, aunque personalmente traté de buscar editor para esta obra aquí en España especialmente estando ETA activa, no tuve ningún éxito. Y sin embargo ha sido traducida al italiano por Maria Nadotti, quien tradujo además su poesía, y también ha sido traducida al alemán, árabe, chino, japonés, coreano, persa o farsi, y sánscrito entre otros.

Visitó Madrid en varias ocasiones.  Una de estas visitas fue por invitación de Emakunde, la revista del Instituto Vasco de la  Mujer, para participar en una gran reunión de organizaciones de mujeres. Itziar Hernández Mendizábal y Txaro Arteaga actuaron de anfitrionas. Visitamos el Guggenheim juntas y ambas leímos poemas frente a un hermoso cuadro de Helen Frankenthaler.

Finalmente, Robin Morgan, conjuntamente con Gloria Steinem y Jane Fonda, crearon el “Women´s Media Center“(el Centro de los medios para la mujer) aún muy activa, para destacar y premiar a mujeres periodistas y darles visibilidad.  No solo han sido premiadas periodistas americanas, sino también mujeres de otros países, especialmente aquellas que están amenazadas en el desempeño de su trabajo.  Para esta organización Robin grabó más de trescientos podcasts, aún hoy accesibles en la web, en las cuales conversa durante la entrevista con las invitadas y analiza avances en la ciencia, la astrofísica, la biología, la lucha contra la censura, y todo un ciclo de tópicos políticos, sociales, culturales, de actualidad, pero siempre relacionados con la mujer.  El “Women´s Media Center” en su obituario le desea en vez de “Rest in Peace” (Descansa en Paz) Rest in Power (Descansa  in-power equivalente quizás a Empoderada) o Descansa en tu poder.

Imaginemos esta vida incesantemente creativa no solo en el activismo político, sino también, en esa creatividad volcada al

feminismo en poesía, ensayo, ficción, biografía, artículos para periódicos y revistas, un total de más de 23 libros publicados y otro que se publicará póstumamente donde aparecerán los textos de todos sus podcasts del “Women´s Media Center.”

Como amiga entrañable fue leal, generosa, siempre capaz de reírse de sí misma, con un gran sentido de la ironía y pertinaz en todo lo que se proponía; alguien con quien compartir borradores de poemas y estrategias en la resistencia en esta década en la que se ha constelado un cambio de paradigma.   El lenguaje y la palabra eran su arma para desnudar al patriarcado, de ahí un pequeño panfleto que escribió durante el primer mandato del presidente Trump, “Fighting Words”, (Palabras para la lucha), que daban argumentos para rebatir a la derecha fundamentalista.

En los últimos meses se lamentaba de no poder cuidar de su jardín en la calle Charles debido a la fragilidad de su estado de salud.  Robin fue diagnosticada de Parkinson en 2010.  Su pequeño jardín era a veces visitado por unos sapos cantores que frecuentaban la fuentecita regalo de Bella Abzug y que le divertían.  No siempre intercambiábamos tópicos serios, sino  que con gran sentido del humor imaginábamos situaciones hilarantes.  En una de estas viñetas riéndonos de nuestro achaques y dolencias le dije que dudaba si San Pedro le abriría la puerta al Paraíso, ella respondió que la dejaría entrar porque si no organizaría una revolución en el infierno; ¡él no se atrevería a no abrirme la puerta! (Grandes carcajadas). Hablamos por última vez una semana antes de su partida final.

Según Rebecca Chace del New York Times, Morgan le dijo al cumplir 77 años que cuando una joven le preguntó después de una conferencia qué podía hacer para mejorar la situación de la mujer, ella respondió, “obtén tu propia antorcha, yo aún tengo la mía encendida”.

Su hijo Blake Morgan, músico, se hará cargo del legado.

La lucha continúa.

 

- Publicidad -

Comentarios

Síguenos en redes

Últimos artículos

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Configurar y más información
Privacidad